Inmovilizado y amortizaciones
Registrar un bien duradero, elegir su duración, dotar la amortización anual, y decir por qué puerta entra el bien en el balance: pagado, donado o heredado de antes.
Un bien duradero (un edificio, un equipo de sonido, un vehículo) pierde valor con el tiempo. Si no constata ese desgaste, la línea «Inmovilizado» de su estado del patrimonio se queda eternamente en su precio de compra, y su iglesia cree poseer lo que ya ha consumido.
La amortización es la manera contable de decir: este bien nos sirve varios años, debe pesar sobre varios años.
¿Gasto o inmovilizado?
Es la primera pregunta, y se zanja con dos criterios sencillos.
| El bien… | Entonces |
|---|---|
| Sirve más de un año y cuesta por encima del umbral de su iglesia | Inmovilizado, a amortizar |
| Se consume en el año (suministros, mantenimiento) | Gasto del ejercicio |
| Sirve mucho tiempo pero cuesta poco (una silla, un micrófono de repuesto) | Gasto del ejercicio |
Inmovilizar un bien de 60 no aporta nada y le obligará a seguirlo durante cinco años. Llevar un edificio a gasto, al contrario, arruina dos ejercicios de golpe: el de la compra, y todos los siguientes que parecerán halagüeños.
Registrar un bien
- Abra Finanzas, luego Informes, sección Contabilidad, pestaña Inmovilizado.
- Haga clic en Añadir un inmovilizado: denominación, categoría, fecha de adquisición, valor, vida útil.
- Antes de validar, la pantalla le dice lo que ese bien pesará cada año sobre su resultado.
- Responda a la pregunta «¿Cómo entra este bien en el balance?» (véase más abajo).
El punto 3 es la información que realmente importa: un proyector de 3.000 a 3 años son 1.000 de gasto anual. Es esa cifra la que un consejo debe conocer antes de comprar, no el precio.
Nota: la duración propuesta por categoría (33 años para un edificio, 3 años para material informático) es un uso corriente, no una regla. Su contable puede retener otra según el uso real del bien. Por eso el campo sigue siendo libre.
Por qué puerta entra el bien en el balance
Un mismo bien puede llegar de cuatro maneras distintas, y el asiento no es el mismo. El sistema plantea por tanto la pregunta en vez de adivinar.
| Su respuesta | Lo que el sistema registra |
|---|---|
| Lo pagamos aquí | La compra se había registrado como gasto. El importe pasa de gasto a activo: la tesorería no se mueve, solo cambia la imputación. |
| Ya lo teníamos | El bien es anterior a su recuperación. Su contrapartida es el patrimonio de partida, nunca un gasto de este año. |
| Nos lo regalaron | Un donativo en especie: el bien entra en el activo sin que salga un euro de la caja, y la generosidad recibida aparece en la cuenta de resultados. |
| No registrar nada por ahora | El bien se une solo al registro. El balance seguirá ignorándolo, y el control de coherencia se lo recordará. |
Atención: «Ya lo teníamos» supone que su recuperación de lo existente esté declarada. Si aún no lo está, hágala primero desde la pestaña Patrimonio, si no el asiento no tiene contrapartida a la que apoyarse.
Lo que la pantalla le muestra
- Valor de adquisición: lo que pagó. Nunca se mueve, es una información a conservar.
- Amortización acumulada: lo que ya se ha constatado como desgastado.
- Valor neto: la diferencia. Es lo que su parque vale realmente hoy, y es esa cifra la que aparece en el patrimonio.
Un bien comprado a mitad de año solo se amortiza a partir de su mes de compra. Un equipo de sonido comprado en octubre solo cuenta tres meses el primer año: contar un año entero inflaría el gasto y falsearía la comparación con el ejercicio siguiente.
Dotar la amortización anual
Al final del ejercicio, haga clic en Dotar la amortización. Un asiento con fecha 31 de diciembre va al diario, su resultado del año baja en esa medida, y el valor neto de su parque también.
Atención: mientras la dotación no esté pasada, su estado del patrimonio ignora el desgaste del año y su resultado está sobrevalorado. La pantalla muestra el importe pendiente en naranja por esa razón, y el control de coherencia también lo señala.
El asiento queda sellado desde su registro: deshacerlo exige una contrapartida. Dote por tanto la amortización después de comprobar que todos los bienes del año están en el registro.
El vínculo con el inventario
El módulo Inventario conoce su material; la contabilidad conoce su inmovilizado. Ambos pueden divergir en silencio, cada uno con razón sobre sus propios datos.
La pantalla le señala por tanto los materiales del inventario por encima del umbral que no figuran en ningún inmovilizado, y le propone inmovilizarlos con un clic. El precio de compra y la fecha vienen del inventario y no se vuelven a capturar: volver a capturarlos sería la ocasión de contradecirlos.
La duración de amortización, en cambio, se le pide. Ningún campo del inventario la lleva: es una decisión, y adivinarla produciría un balance falso con aspecto de correcto.
Nota: los materiales por debajo del umbral no se olvidan. La pantalla le dice cuántos hay y recuerda que son un gasto del ejercicio, no un bien a amortizar.
Dar de baja un bien del registro
Cuando un bien se vende, se regala o se desecha, haga clic en Dar de baja. El sistema salda las cuentas: el inmovilizado sale del activo, su amortización acumulada desaparece con él, y lo que todavía no estaba amortizado se convierte en un gasto del ejercicio.
Nota: si vendió el bien, registre el cobro como un ingreso ordinario. La baja no lo contabiliza: llevarlo a los dos sitios lo contaría dos veces.
Los errores frecuentes
- Inmovilizar sin dotar nunca la amortización. El balance crece cada año y nunca vuelve a bajar.
- Capturar el valor actual estimado en lugar del precio pagado. El precio de compra es un hecho verificable; una estimación no lo es, y hará discutibles todas sus amortizaciones.
- Inmovilizar un bien ya llevado a gasto sin elegir «Lo pagamos aquí». El importe se contaría dos veces: una como gasto, otra como activo.
- Olvidar dar de baja un bien desechado. Su activo lleva entonces un material que ya no existe, y nadie se da cuenta antes de un inventario físico.